nOee

Sólo otro weblog de WordPress.com

EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD (1934).Triumph des Willens.

Posted by noeliapc en 7 abril 2010

El triunfo de la libertad, el ascenso del nacionalsocialismo o el III reich

  

FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

Género: Documental
Nacionalidad: Alemania
Director: Leni Riefenstahl.
Actores: Adolf Hitler; Max Amann; Martin Bormann; Walter Buch
Walter Darré; Otto Dietrich; Sepp Dietrich; Hans Frank; Josef Goebbels
Hermann Göring; Jakob Grimminger; Rudolf Hess; Reinhard Heydrich
Konstantin Hierl; Heinrich Himmler; Robert Ley; Viktor Lutze
Erich Raeder; Fritz Reinhardt; Alfred Rosenberg; Hjalmar Schacht
Franz Xaver Schwarz; Julius Streicher; Fritz Todt; Werner von Blomberg;        Hans Georg von Friedeburg; Gerd von Rundstedt; Baldur von Schirach
Adolf Wagner.
Productor: Leni Riefenstahl.
Guión: Leni Riefenstahl;Walter Ruttmann.
Fotografía: Sepp Allgeier; Karl Attenberger; Werner Bohne; Walter Frentz;  Willy Zielke.
Calificación moral: Todos los públicos.

Duración: 4 horas 53 minutos.

Filmaffinity: Votos: 1641; puntuación: 7,6/10

http://www.youtube.com/watch?v=SevIAbNOB88&feature=player_embedded

Película completa:http://www.youtube.com/watch?v=GcFuHGHfYwE

 

Sinopsis: 

A pesar de su insuperable valor artístico, la clara exaltación de la raza aria a lo largo de toda la cinta provocó que la autora Riefenstahl fuera, tras el fin de la II Guerra Mundial, criticada e ignorada de por vida. Su mejor publicidad en su momento -y la peor para el resto de su vida- la hizo el propio Adolf Hitler, que alabó el documental (definido como “de nazis, para nazis, sobre nazis“) como una “incomparable glorificación del poder y la belleza de nuestro movimiento“. Verlo hoy sabiendo lo que supuso el nacionalsocialismo en la década siguiente hiela la sangre. Repudiable por el ominoso mensaje que escondía tanto orden y armonía, puede afirmarse sin embargo que es el mejor documental de propaganda jamás rodado. (FILMAFFINITY)

El documental es un compendio de las diversas actividades realizadas con motivo del Reichsparteitag (día del partido) de 1934. Desde el punto de vista de la propaganda, el filme resulta perfecto, y es una muestra representativa de política básica del NSDAP. Desde su primera aparición Hitler aparece retratado como una figura mesiánica, un auténtico líder rodeado de muchedumbres que lo aclaman con fervor. Pero la caracterización es incluso más inteligente que la mera referencia al Führerprinzip; escenas estudiadas muestran a un líder cercano, alguien lo suficientemente humano como para ser amado; aquí recibiendo flores de una niña en brazos de su madre, o interesándose por un hombre en las filas interiores de una formación o recibiendo con afectación los elogios de sus compañeros de Partido. Durante todo el documental la idea de cohesión, de grupo está presente implícitamente. Mediante multitudinarias reuniones de sonrientes a la par que marciales Hitlerjugend, SS, SA, RAD etc. se transmite un ideal de fuerza, sacrificio y esperanza a través de la unidad social y liderazgo del caudillo alemán. La mezcla resulta subyugante y puede resultar un principio para entender el poder social real que ostentaba el NSDAP. Como base informativa para la población alemana, un gran número de dirigentes alemanes poseen unos cuantos segundos de protagonismo donde señalan sus puntos de vista políticos o su personal naturaleza; aquí aparece Hess remarcando su lealtad ciega en Hitler, Goebbels haciendo hincapié en la propaganda como herramienta para conseguir y mantener el corazón del pueblo, Darré elogiando al campesino como motor primero de la sociedad alemana, Streicher defendiendo la necesidad de preservar la pureza de sangre etc. Sin duda este documental ofrece una accesible oportunidad de ver un discurso real de Hitler. Lejos de interpretaciones hollywoodienses cada espectador puede comprobar por sí mismo la calidad oratoria del Führer alemán. Otro tema que aparece en el documental y que resultará común en las siguientes producciones alemanas es la demostración de fuerza militar. En este caso, la muestra se reduce a sólo unas pocas unidades del Reichswehr (recordemos que la Wehrmacht no existirá como tal hasta 1935) y desfiles de las unidades de la Leibstandarte Adolph Hitler. Por último también cabe señalar la relación del Estado y la iglesia (¿cuál?). Lejos de versiones afirmadas como el paganismo o anticristianismo del NacionalSocialismo Hitler reconoce una conexión entre los líderes del NSDAP y Dios, hablando sin tapujos de un “mandato divino” (¿cuál?). Tampoco parece casual la continua aparición de catedrales, iglesias, campanarios, clérigos etc. que aparecen entre, o adornados con símbolos del Partido (otra invariante de todo totalitarismo). En resumen, una película clave para iniciarse en la comprensión del gran movimiento social que supuso el NacionalSocialismo en Alemania.

Nota: Los parentesis son del “xacintario

Tomado de:http://www.mundohistoria.org/criticas/Triunfo_Voluntad

Enlace recomendado: 

http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/

figurasriefensthalt.htm

 

 LENI RIEFENSTAHL, EL NAZISMO Y LA ESTÉTICA FASCISTA

La muerte de la cineasta Leni Riefenstahl, el 9 de septiembre de 2003 a los 101 años, ha puesto su caso nuevamente ante el análisis público, caso paradigmático de la conflictuada relación entre el arte y la política, o más precisamente aún, entre el mejor arte y la peor política. Y eso porque la peor política es la que reduce la representatividad a simple espectáculo, siendo el mejor arte el que es capaz de hacer pasar la ficción por realidad.

Helene Bertar Amalie Riefenstahl nació en Berlín el 22 de agosto de 1902. Tras una breve carrera como bailarina protagonizó como actriz las películas de montaña de Arnold Fanck, aficionándose al alpinismo, para pasar posteriormente a la dirección cinematográfica, estrenándose en 1932 con La luz azul. En 1933, deseando Hitler, recién subido al poder, encargar la realización de un documental sobre el partido nacionalsocialista a una artista en lugar de a los documentalistas del partido, contrató el trabajo de Leni Riefenstahl que acabaría realizando cuatro documentales para el nazismo: Der Sieg des Glaubens (La victoria de la fe, 1933); Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad, 1935), Tag der Freiheit, Unsere Wehrmacht (Día de libertad, nuestras fuerzas armadas, 1935) y Olympia I y II (Parte I: Fest der Völken; Parte II: Fest der Schönheit; 1936-38: Olimpia I: Fiesta del pueblo & Olimpia II: Fiesta de la belleza). Estrenó su última película Tiefland (Tierra baja, 1944) en 1954, cuando las autoridades aliadas ya la habían juzgado considerando su colaboración con el régimen nazi poco relevante y tras retirarse el secuestro de su producción filmica.

Leni Riefenstahl y el nazismo.

El telegrama de felicitación que envió a Hitler tras la conquista de París o el uso de gitanos de un campo de concentración para que realizaran el papel de los degenerados campesinos de Tiefland, junto a las declaraciones de los diarios de Goebbels, hacen muy difícil pensar que la cineasta no estaba comprometida con el nazismo.

Triumph des Willens me trajo innumerables dificultades después de la guerra. Sí, era una película de encargo, propuesta por Hitler, pero hay que pensar que aquello ocurrió en 1934, en el momento en el que acababa de llegar al poder, no mediante un golpe de estado, sino por una mayoría parlamentaria elegida libremente. Entonces Hitler representaba la esperanza de muchos alemanes y era respetado por muchos extranjeros. El mismo Winston Churchill declaró en aquella época que Alemania era digna de envidia por tener ese Führer. Yo nunca he participado en política ni he pertenecido nunca al partido. ¿Por qué tendría que haber sido yo la única que adivinara el porvenir y supiera entonces que Adolf Hitler iba a conducir a Alemania y al mundo a la catástrofe?… ¿Poque soy mujer o porque la película estaba demasiado bien hecha?” (Palabras de Leni Riefenstahl, en: Femmes cinéastes, ou le triomphe de la volonté, Charles Ford, Denoël/Gonthier, Paris, 1972; repetidas a lo largo del documental de Ray Müller de 1993).

En el documental-entrevista sobre Riefenstahl de Ray Müller (Die Macht der Bilder: Leni Riefenstahl, 1993; El poder de la imagen) la cineasta, una vital y activa anciana de 90 años, se presenta a sí misma como una revolucionaria innovadora de la técnica cinematográfica, completamente ignorante de la política, que habría cumplido los encargos del partido y gobierno nazis sin haberse comprometido con el movimiento. A diferencia de algunos de los intelectuales fascistas, Riefenstahl, no tenía cerebro para saber que su trabajo formaría parte de un movimiento atroz, pero lo que más sorprende de sus declaraciones es que una hábil cineasta no siga sin saber, cincuenta años después, que toda su estética entroncaba con una tradición de la que se alimentaba el fascismo. Por eso cuando se le mencionaba la Estética fascista en el documental citado, estudiada por Susan Sontag, decía desconocer qué pudiera significar eso y no creer que existiese algo semejante.

La estética fascista: prueba de la imposibilidad de un arte apolítico.

El tiempo y el olvido lo curan todo, dicen, lo que ha llevado a “la rehabilitación de figuras proscritas en las sociedades liberales”, que no conocen la advertencia de Santayana según la cual quien olvida su Historia está condenado a repetirla. De ahí que se haya producido “el reciente ascenso de Riefenstahl a la condición de monumento cultural” debido a las reivindicaciones feministas y a la presencia en nuestras sociedades de una “idea de lo bello” coincidente con la estética del culto al cuerpo de acuerdo con el modelo griego winckelmaniano o apolíneo. “Los filmes nazis son epopeyas… acerca del triunfo del poder… El arte fascista despliega una estética utópica: la de la perfección física. En la época nazi, pintores y escultores a menudo mostraron el cuerpo desnudo, pero se les prohibió mostrar imperfecciones corporales… La obra de Riefenstahl no tiene la calidad de aficionado y la ingenuidad que encontramos en otro arte producido en la época nazi, pero aun así, promueve muchos de los mismos valores… Algo más importante aún: generalmente se piensa que el nacionalsocialismo sólo representa brutalidad y terror. Pero esto no es verdad. El nacionalsocialismo -más generalmente el fascismo- también representa un ideal o, antes bien, unos ideales que persisten aun hoy bajo otras banderas: el ideal de la vida como arte, el culto a la belleza, el fetichismo del valor, la disolución de la enajenación y el sentimiento extático de la comunidad; el rechazo del intelecto, la familia del hombre (bajo la tutela de los jefes). Estos ideales están vivos y conmueven a muchas personas y resulta falaz así como tautológico decir que Triumph des Willens y Olimpia nos afectan sólo porque fueron hechas por una cineasta de genio… La actual desnazificación y vindicación de Riefenstahl como indómita sacerdotisa de lo bello -como cineasta y como fotógrafa- no auguran nada bueno de la agudeza de la capacidad moderna de detectar el anhelo fascista en nuestro medio” (Susan Sontag, Bajo el signo de Saturno. Edhasa Barcelona 1987. Libro que contiene su ensayo de 1974: “Fascinante fascismo” del que citamos lo antecedente).

En sus fotos y grabaciones fílmicas de los Nuba de Somalia durante los años 60, Riefenstahl iba buscando y encontró, una tribu africana, con la complexión atlética apolínea greco-latina. Un pueblo que por naturaleza ejemplificase su ideal estético-corporal. Pero además declaró sentirse atraída por una tribu donde “no padecían enfermedades” (Ray Müller, 1993). Y si bien no tiene que ser necesariamente fascista el culto al modelo griego apolíneo del vigor corporal y la exaltación de la salud, si puede llegar a serlo con sólo dar un pequeño paso y considerar la ausencia de un determinado cuerpo que responda a un canon de belleza o la ausencia de vigor o de salud, como una “enfermedad”, en lugar de como una diferencia u opción u forma vital alternativa, como puede serlo, por ejemplo, el venerado cuerpo en forma de pera del luchador de sumo japonés. El desprecio por las formas corporales no correspondientes con el canon de belleza aria y de cualesquiera malformación o enfermedad puede llevar fácilmente a la pretensión de eliminar todo lo que no se corresponda con el modelo.

Tomado de: Dr Simón Royo Hernández – UNED, España

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: