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REGRESO DE MARTIN GUERRE, EL. (1982).

Posted by noeliapc en 20 febrero 2010

 

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FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA

Nacionalidad: Francia
Director: Daniel Vigne
Actores: Gerard Depardieu; Bernard-Pierre Donnadieu; Nathalie Baye; Roger Planchon; Maurice Jacquemont; Isabelle Sadoyan; Rose Thiéry; Maurice Barrier; Stéphane Peau, Sylvie Méda; Chantal Deruaz; Velerie Classigneux; Tchéky Karyo; Dominique Pinon; Adrien Duquesne.
Productor: Daniel Vigne
Guión: Jean-Claude Carrière; Daniel Vigne
Fotografía: André Neau
Música: Michel Portal
Calificación moral: No recom. menores de 13 años
Duración: 107 minutos.                                                                           Filmaffinity: Votos: 111. Puntuación: 7/10

SINOPSIS:
En el pueblo de Ariege en el Siglo XVI, Bentrande y Martín están casados, siendo solo dos adolescentes. Martín desaparece. Cuando regresa, ocho años después, esta transformado. Bertrande lo acoge con bondad y amor. Un soldado acusa a Martín de ser usurpador.

( http://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Guerre).

Según los críticos, una película académica donde se puede observar el apoyo a la reconstrucción de la vida cotidiana de un pueblo campesino del inicio de la Edad Moderna, junto al color y la belleza de la iluminación que evocan las pinturas de Le Nain o de la Tour, y la interpretación delicada de Baye y de Depardieu.

EL REGRESO DE MARTÍN GUERRE

“… La única sentencia que pesa sobre el hombre es la de la necesidad y la impotencia de ir más allá”. Montaigne

A mediados del siglo XVI un campesino francés, vecino de los Pirineos, abandonó a su mujer y a su hijo, se alejó de su pueblo, Artigat, sin dar aviso a nadie y acompañado de razones que sólo él conocía. Pasaron años sin que se supiera nada de él, hasta que un día, inesperadamente, volvió.

El aparecido revivió su matrimonio, se reintegró a la vida de Artigat y por algunos años mantuvo viva la alegría del regreso de Martin Guerre. Luego se fue confeccionando la historia insólita e insospechada de que el aparecido era un tal Pansette, un impostor que había engañado a la aldea. Al ser llevado a juicio, el hombre convenció a muchos, desconcertó a otros tantos y ya casi había logrado la absolución del tribunal cuando apareció en la corte de Toulouse el “verdaderoMartin Guerre.

Poco tiempo después apareció un libro referente al juicio de Arnaud du Tilh, el “impostor“, escrito por el juez del tribunal de Toulouse, Jean de Coras. La “justicia” había logrado mandar a la horca y quemar a Pansette, pero la intriga y el interés no habían desaparecido.

La aventura del hombre enamorado de una esposa nunca vista, pero no por eso desconocida, que adoptó una identidad desaparecida, y la del hombre que, inexplicablemente, abandonó y de manera igualmente inexplicable regresó a su nombre y a su mujer, para él ahora infiel, provocaron comentarios del joven Montaigne, inspiraron tres novelas, una obra de teatro, una opereta y, más recientemente, esta película.

Más allá del suspense cinematográfico, Natalie Z. Davis, historiadora canadiense (“The Gift in Sixteenth-Century France”, 2000) , nos muestra la magia de la investigación microhistórica. En torno a los archivos parroquiales y las actas notariales se abre una nueva aventura: la del acontecimiento fantástico que refleja la vida, las costumbres y los cambios de tiempos perdidos y de países lejanos.

Davis rescata la dimensión histórica del regreso de Martin Guerre valiéndose de los cuentos y los cantos, los papeles y notas, los hechos tangibles y los ánimos silenciosos. La investigación persigue soluciones al enigma del que son capaces los acontecimientos más soprendentes. La historia de Martin Guerre confirma la irrealidad de la realidad y la incongruencia de lo congruente.

La línea que separa la verdad de la mentira es la raya tenue, casi invisible, que se repite en todas las dicotomías que brinda la vida. Es la ironía del impostor real y verdadero, y del verdadero que huye de la realidad volviéndose impostor. Es la tónica de un mundo lejano y a la vez presente, la seriedad de la farsa y la risa mortal. Todo el enjambre irónico que presenta este caso no se limita a la situación de un hombre que decide convertirse en otra persona o al amor casi imposible que vive en su nuevo mundo. La investigación rebasa la particularidad del juicio y llega a convertirse en un discurso revelador de una época distinta de la nuestra.

Así, la investigación intrahistórica cobra una dimensión amplia. Se vuelve un testimonio histórico social, una indagación sobre el mundo rural del siglo XVI en Europa, el conocimiento del matrimonio y la situación de la mujer en esa época. A su vez, Davis nos conduce por el laberinto judicial, por terrenos en donde la verdad está expuesta al engaño y al error. Es un testimonio dinámico que también deja entrever los resultados, accidentes o frutos del nacimiento del protestantismo en Europa.

La historia local reivindica la cotidianeidad y simpleza de los hombres. De vez en cuando la realidad pasada o presente se nos vuelve impredecible y de improviso somos sorprendidos por lo insólito. La historia de Martin Guerre es la microhistoria de una vida llevada a dúo, de vidas enjuiciadas. Es el acontecimiento vuelto chisme y leyenda, de acusaciones y defensas, de afirmaciones e incertidumbres.

Más allá de batallas y fechas, de discursos abanderados y aplaudidos, están los hechos cotidianos de hombres sin nombre en la historiografía, típicos de una época y de una sociedad tan importantes como los himnos y las estatuas: acontecimientos económicos, poéticos, sociales, políticos y religiosos; juicios y novelas, recetas de cocina y decretos gubernamentales, reales e insospechados, verificables e impensables, descriptivos y explicativos que rebasan los números de la estadística y del tiempo.

La aventura fantástica de Martin Guerre seguirá dejando sin descanso a los fantasmas de los protagonistas. Por más eficiente que sea nuestra investigación, el pasado siempre será incierto, y por tanto, novedoso. Como bien dice Davis: “Creo que he revelado la faz verdadera del pasado, pero podría ser que Pansette se hubiera salido con la suya una vez más…

JORGE HERNANDEZ biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/estudio03/sec_37.html

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