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CAUDILLO (1973)

Posted by noeliapc en 25 abril 2010

Caudillo, basilio m. patino, institucionalización del regimen franquista 

  

 FICHA TÉCNICA:

 Género: Documental
Nacionalidad: España
Director: Basilio Martín Patino
Guión: Basilio Martín Patino y José Luis García Sánchez

Producción: Retasa (José I.Cormenzana)                                            Fotografía: Alfredo F. Mayo
Montaje: José Luis Peláez
Recitado: Héctor Alterio                                                                  Documentación: Jesús Munárriz                                                       Duración: 105 minutos.                                                                           Filmaffinity: Votos, 92. Puntuación: 6,8/10 

 

SIPNOSIS:

La película Caudillo (B. M. Patino, 1974) construye, a partir de una constante colisión retórica entre los dos bandos, un anti-retrato de Franco y una crónica de los aspectos ideológicos y bélicos de la Guerra Civil. El director deconstruye el icono creado a lo largo de cuarenta años por medio de imágenes oficiales, símbolos políticos e históricos, ritos sociales y cierta manipulación informativa e ideológica. Caudillo reutiliza material de archivo, tanto nacional como republicano, para ofrecer una relectura histórica, alejada de la diseminada por las imágenes y los medios oficiales del Franquismo.

   http://www.youtube.com/watch?v=EZcbhoq7iVU&feature=player_embedded 

UN DICTADOR QUE DURÓ DEMASIADO TIEMPO  

A propósito de Caudillo. Por Gloria Benido   

Caudillo muestra en la práctica la teoría de su director de no distinguir documental y ficción. Para Basilio Martín Patino, todo es cine, mensaje iconográfico con sentido. Nos encontramos ante una obra que relata la vida  del dictador Francisco Franco, imbricando sus logros y ascensos militares en el contexto histórico que rodea la gestación y desarrollo de la guerra civil española. Así, la confrontación y el dolor de un pueblo dividido por sus ideas y convicciones actúan como marco en el que discurre la carrera de este militar mediocre y ambicioso. Todo ello se articula mediante el lenguaje formal de imágenes, extraídas de diversa documentación fílmica, con las que se  da vida a una historia construida mediante un montaje que confiere un nuevo significado al escrito cinematográfico. Así se demuestra que las imágenes no son inocentes ni ingenuas, sino que sirven a la idea e intención del autor que las reescribe y manipula para crear una obra nueva con materiales viejos. El fundamento del método está –como dijo Eisenstein– en el guión y el personal montaje que articula imágenes, voces, poemas, tonalidades cromáticas y músicas. Del montaje emerge una particular estructura sintáctica de las imágenes al servicio de una obra también singular.  

El recurso formal empleado por Patino enlaza su filme con la tradición literaria española mediante el uso de un recurso clásico y cervantino: el contraste o la antítesis. Aunque la obra tiene un arranque retrospectivo en los primeros fotogramas que muestran pueblos en ruinas, cadáveres tendidos y multitudes abatidas, discurre en un tiempo cronológico con afán de relato, que se manifiesta en la voz en off con que se inicia: “Hubo una vez un hombre enviado por Dios para salvar a España…”. A partir de ahí, los episodios de la carrera de Franco se van insertando en los hechos que dieron lugar a la guerra civil. La narración va ofreciendo series antitéticas de imágenes que oponen dos modos de entender y sentir España, dos proyectos políticos distintos: el nacional y el republicano. Entronca así Patino con la amargura noventayochista y el pesimismo machadiano al mostrar dos Españas enfrentadas en una vieja lucha que opone tradición y progreso. Algunos ejemplos destacados: el desfile espontáneo y jubiloso del pueblo de Madrid sin otras armas que la ilusión y la fe en su proyecto revolucionario, frente al orden disciplinado de las tropas nacionales que se alzan en Andalucía. El discurso patriotero de Franco frente al de Largo Caballero en las Cortes defendiendo la legalidad de la República. Un primer plano de un Franco de torcida sonrisa como contrapunto del incendiario discurso de un sindicalista catalán; el discurso de Queipo de Llano contra el descarnado testimonio de Unamuno: “Vencer no es convencer… esta es una guerra incivil…; la muerte de José Antonio frente a la de Durruti: incluso las palabras de la hijita de Franco aconsejando a los niños del mundo a ser buenos y no hacer guerras, frente al exilio de los niños vascos tras el bombardeo de Guernica. Finaliza la película con una imagen fija de Franco disfrazado de caudillo salvador, como Santiago, con fondo de gaitas gallegas.  

Como sucede en Queridísimos verdugos la objetividad de los materiales de archivo se somete a la escritura de Patino y trasciende su carácter informativo para dar paso a los sentimientos de dolor por la violencia de la guerra y la muerte, por el fracaso de la esperanza de la mitad de un país subyugado por un dictador que duró demasiado tiempo.  

 Tomado de:  http://www.encadenados.org/n37/patino_7.htm  

 

EL DECÁLOGO DE BASILIO MARTIN PATINO.   

Por Jorge-Mauro de Pedro  

1.– «Hay que superar pequeñas trampas: como academicismos y otras historias».  

2.– «Al espectador no hay que tomarlo por un tonto masivo (…), ese es el juego del cine, al margen de intereses económicos o políticos».  

3.– «Estudié en una Salamanca congelada por la post–guerra (…) Iba a la biblioteca de la Universidad y tenía que pedir permiso para leer a Sartre, Camus o Unamuno»  

4.– «El cine siempre ha estado en manos del poder de una forma u otra».  

5.– «El cine es una cosa mental».  

6.– «Hago lo que me da la gana. No hay normas. Hacer cine es tener una mirada sobre la realidad, aunque a mi me importa un rábano qué es la verdad y qué es la mentira (…) A partir de “Canciones…” me tuve que someter a una clandestinidad absoluta (…) Y esa fue mi liberación total. ¡De La seducción del caos en adelante combino imágenes sin ningún rigor ni raccord!».  

7.– «Me limitaba a reflejar la España que me encontraba a mi alrededor»  

8.– «En cada momento hice lo que pude (…)Yo era un niño de derechas de Salamanca (…) Al cine le debo todo: me ha reportado momentos de felicidad muy intensa».  

9.– «Hacer cine o hacer televisión es hacer expresión de ti mismo en función de los medios que tienes».  

10.– «Los que reflexionan sobre las películas dicen cosas muy estupendas (…) aunque siempre hay una especie de acotamiento, como si se sintiesen obligados a avisar al espectador de que no está a la altura de la película»  

Tomado de: http://www.miradas.net/0204/homenaje/0408.html  

REVISIÓN DE LA DICTADURA

Después de cuarenta años de franquismo, con la libertad de expresión, el cine español se centró en la crítica a la Dictadura, no sólo en el ámbito político sino también en otras esferas de la vida cotidiana  

La muerte de Franco y la instauración de un régimen democrático en España repercutieron en todos los órdenes y, especialmente, en la realidad sociocultural. La desaparición del franquismo se notó con pasión en la mayoría de los mass-media españoles. Y uno de los más importantes fue el cine. Tras las elecciones legislativas del 15 de junio de 1977 -la Constitución democrática se aprobó en referéndum a finales de 1978– y las elecciones generales y municipales de 1979, la reconstrucción del país se centró más en la instauración y consolidación del nuevo sistema político, que en los sectores industriales y culturales del cine español.  

Aún así, el panorama de nuestro cine presentó durante esta etapa de transición nuevos caracteres. Las razones hay que buscarlas en la nueva coyuntura política. Con la «apertura» ideológica -no «cambio», sino reforma- las cortapisas de la dictadura se vinieron abajo con la liquidación del franquismo que brindó enseguida el nuevo partido gubernamental (UCD) apoyado por la Monarquía. Y el primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez, desmontó el Movimiento Nacional, llevando a cabo la transición sin ruptura, pacíficamente. Asimismo, el cine español cogió por primera vez el tren de la «modernidad», que no se concretó sólo en temas de libertad política sino que las salas comerciales fueron invadidas por la moda del cine erótico. La censura también desapareció por esas fechas, con el Real Decreto del 11 de noviembre de 1977.  

CRISIS ECONÓMICA.- Durante el período del Gobierno de Unión de Centro Democrático, el cine español fue afectado por la crisis de nuestra economía. La industria cinematográfica nacional, compuesta por pequeños empresarios, se descapitalizó. Además, el Fondo de Protección del Estado aún adeudaba a los productores cantidades considerables y, ante tal situación, algunas multinacionales norteamericanas suspendieron las inversiones en el cine español que, a fines de 1978, sufría un desempleo del 80 por ciento. Con todo, la producción aumentó progresivamente durante estos primeros años: en 1976 se realizaron 108 largometrajes y en 1977, 113; descendió en 1978, que alcanzó la cifra global de 105, y entró en picado en 1979, con 72 películas, aumentando al final de la década, con 98 cintas en 1980.  

Entre los filmes que ponían en tela de juicio a la España reciente, destacan El desencanto (1976), de Jaime Chávarri, y Asignatura pendiente (1977), de José Luis Garci. Pero enseguida Franco y la revisión histórica de la Guerra Civil fueron vapuleados por los cineastas de la transición: desde Basilio Martín Patino, con Caudillo (1977) hasta Raza, el espíritu de Franco, de Gonzalo Herralde, y Camada negra, de Manuel Gutiérrez Aragón (ambas del 77); mientras la contienda bélica mostraba la perspectiva de los perdedores en Las largas vacaciones del 36 (1976) y La vieja memoria (1977), de Jaime Camino. Las autonomías se despertaron con filmes en lengua vernácula. Cataluña con La ciudad quemada (1976), de Antoni Ribas, o Companys, proceso a Cataluña (1979), de Josep Maria Forn. El País Vasco saltó a las pantallas con dos títulos de 1979 prácticamente al servicio de ETA: El proceso de Burgos, de Imanol Uribe; y Operación Ogro, del italiano Gillo Pontecorvo.  

Por otra parte, dos veteranos resurgieron con filmes «comprometidos»: El puente (1977) y Siete días de enero (1979), de Juan Antonio Bardem, y La escopeta nacional (1978), de Luis G. Berlanga, que encabezó una trilogía; y Carlos Saura abandonaba su subrepticia denuncia al régimen dictatorial en cintas no directamente políticas, como Elisa, vida mía (1976). En esta etapa de afirmación democrática aparecieron nuevos nombres: Pilar Miró, con El crimen de Cuenca (1979); Fernando Colomo, con Tigres de papel (1977); Fernando Trueba, con Ópera prima (1979) y Pedro Almodóvar, con Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), máximos representantes de la «movida» madrileña.  

A pesar de los diversos enfoques, es posible destacar ciertas líneas comunes en el cine español de la transición. En cuanto a la voluntad de expresión, se advirtió un deseo de revisar y desmitificar la Dictadura franquista; pero su crítica no se limitaba a la política, sino que se extendía a la religión, la moral, la familia… que aparecieron como estructuras ligadas a un tiempo pasado y ya superado. En el plano estético, la mayoría acusaría cierto desequilibrio por incoherencia entre lo que quería decir y la forma de contarlo; mientras que la madurez creadora de otros resultó pretenciosa o se empañaba con fáciles concesiones eróticas o violentas de claro signo comercial.  

SÍMBOLOS Y CLAVES.- Por último, junto a esa falta de coherencia estético-expresiva, la dificultad de comunicación entre cineastas y espectadores se complicaría con un exceso de símbolos y claves críticas, que a veces se agravaba por una cerrazón ideológica agobiante. De ahí que el público no respondiera la mayoría de las veces y, cuando lo hacía, se inclinaba por los filmes de más bajo nivel intelectual aderezados con los reclamos al uso.  

Con el frustrado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 se cierra un período histórico en España, que aún tuvo su culmen con el primer Oscar de Hollywood para el cine español: Volver a empezar (1982), de José Luis Garci. Comenzaba entonces la primera época socialista y acababa la difícil transición a la democracia.  

(Publicado en ABCD las Artes y las Letras, 21-IV-2007).  

Enlace de interes:  

http://www.basiliomartinpatino.com/film04.htm  

http://www.basiliomartinpatino.com/film04.htm  

http://books.google.es/booksid=yuGfIICS5sUC&pg=  

PA97&lpg=PA97&dq=Caudillo+de+Basili+Patino&source=  

bl&ots=IdQ1PjllAV&sig=9XbdoTEyo_lcUmmBoFQoeLHpl2c&hl=  

es&ei=yTLOS4SiBJKB_Qb9JFy&sa=X&oi=book_result&ct=  

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